"Frió
encuentro tenemos", se presentó el director.
"La
nieve no me molesta" contesté alejándome de la ventana.
El
pintoresco señor,
de
traje marrón y
sombrero
de copa,
dio
inicio a la reunión.
Profesores,
alumnos y padres
asistieron
con entusiasmo,
mientras
resignada
me
sentaba.
Una,
dos, tres...
Cinco
horas pasaron.
La
aburrida reunión
no terminaba.
Tardan demasiado para contarnos que, a sus hijos, les va mal
y que de alguna forma, es su culpa y no del sistema.
Estufas rotas
y goteras por doquier.
Profesores desgastados
alumnos desinteresados
en materias
mal dadas
y con repetición.
¿Y la culpa
siempre la tienen
los
descuidados padres?
¿Por qué
nunca se muestra
la realidad?
No solo los padres imprecisos tienen la
responsabilidad.
Nosotros como pilares de la comunidad, les
estamos fallando a perpetuidad.
Ignorancia repartimos
con orgullo y frialdad
a una generación
de conformistas profesionales.
Nos mostramos indiferentes
al problema,
y nos quejamos con fervor
de las atrocidades,
que se producen a continuación
por falta de educación.
¿Acaso somos
tan ignorantes
que nos separamos
de la responsabilidad?
“Me disculpo por la extensión” se acerco el
director con cara de satisfacción
“Por eso no te tenes que disculpar” molesta respondí
de su irresponsabilidad
Caminamos por un camino
ya diseñado,
mostrando solamente
la grandeza del lugar.
¿Para qué conservar
las mascaras,
que
sé,
que poseen.
Para qué mostrar
las pintadas ilusiones
de una verdad
que jamás tuvieron?
"si mi dinero quieres" le dije cansada del falso recorrido "tienes que educar con todas las letras y más"
"No le entiendo" respondió el nervioso director.
"Eduque de verdad, sin sombras ni mentiras"
"Eso hacemos"
"Partir de la ignorancia a la estupidez, no es educación. Es destruir a un inocente por la mente y sin consideración"

